Ludovico Di Santo

Ludovico Di Santo es un joven actor y cantante argentino que se dio a conocer al gran público gracias a su papel del irreverente y espontáneo conductor de radio, Jagger, en “Frecuencia 04” (2005), dirigida por José Luís Massa; y por su participación en “Paraíso rock” (2005). En ambas producciones tuvo la oportunidad de demostrar, junto a sus capacidades como actor, su talento para el canto.

Asimismo, el personaje de Jagger le representó la posibilidad de poner en práctica todo lo que había aprendido durante el tiempo en el que, en la vida real, se dedicó al mundo de la radiodifusión en Lincoln, la ciudad a la que se había mudado con sus padres cuando contaba con 6 años de edad.

Tras cumplir 18 años dejó Lincoln y la radio para regresar a su Buenos Aires natal, esta vez con el objetivo de realizar estudios superiores en comunicación, los que a la postre dejaría inconclusos para probar con la misma carrera que había seguido su madre, la psicología.

Tampoco terminaría esta carrera, pero esta vez el motivo sería que habría descubierto su verdadera vocación, el teatro. Así, se dedicó a estudiar teatro, y eventualmente realizaba incursiones en el viejo conocido medio de la radio, específicamente en la realización de ciclos especiales para Radio Palermo FM.

Sus estudios de actuación los llevó a cabo bajo la dirección de Néstor Romero, y posteriormente de Carlos Gandolfo, tras de lo cual, cuando se sintió preparado, se presentó a un casting del que resultaría elegido para ser uno de los protagonistas de “Frecuencia 04” (2005).

Su siguiente caracterización, la de Lucas en la telenovela “El tiempo no para” (2006), generó una gran controversia entre el público y los mismos medios televisivos, al aparecer en escena protagonizando sentidas y muy realistas escenas románticas junto a su compañero sentimental, Walter Quiroz, en el contexto de la trama de la historia.

No obstante la polémica que por este motivo se generó, Lucas le permitió a Ludovico demostrar, por medio la naturalidad con la que enfrentó las escenas difíciles y el carácter de su personaje en general, demostrar que es un gran actor, capaz de encarnar, literalmente, cualquier tipo de rol y de enfrentar con éxito los retos histriónicos más exigentes.

Sus interpretaciones, pese a ser disímiles en sus naturalezas particulares, tienen un elemento en común: siempre aparecen elementos provocadores que el actor disfruta mucho. Por ejemplo, Jagger, el recordado dj de “Frecuencia 04” (2005) se quedó en la memoria del público gracias a escenas y situaciones desfachatadas y frescas como las de aquel capítulo en el que fingió un orgasmo al aire, y que atrajeron la atención de los televidentes, teniendo como resultado que la serie alcanzara 14,2 puntos de rating, llegando a superar en teleaudiencia a su rival de franja, la también exitosa “Floricienta” (2005)

En lo que respecta al ya mencionado y polémico papel de Lucas en “El tiempo no para” (2006), el profesionalismo con el que Ludovico afrontó este trabajo terminó por granjearle el respeto y la admiración del público. Consciente de que la irreverencia tiene límites, y que representar clichés no es ser irreverente ni representa mayor mérito para un artista, Ludovico construyó un personaje realista, pero precisamente por ese motivo apartado de los prejuicios y estereotipos que la gente suele tener a propósito de los homosexuales y sus relaciones amorosas.

Su siguiente papel, el de Yamil Yariff en la serie “El capo” (2007) de Telefé, contrastaría abiertamente con el del recordado Lucas. Yamil, el sobrino huérfano del protagonista, interpretado por Miguel Ángel Rodríguez, de esta historia ambientada en el contexto de la mafia, es un seductor que busca sacar el mejor provecho de su éxito con las mujeres, a las que usa y manipula indiscriminadamente con tal de conseguir sus objetivos.

El currículo de Ludovico Di Santo se complementa con su participación en “Vidas robadas” (2008), otra producción de Telefé, en la que interpreta el personaje de Pato, y en la obra de Javier Daulte “Automáticos” (2008).

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